|
|
ORÍGENES DE LA LENGUA LATINA |
En el siglo XIX, gracias al auge de la Gramática Comparada que basaba sus investigaciones en el estudio simultáneo de un hecho lingüístico en varias lenguas, se estableció que el latín, rama de la lengua itálica, pertenece al grupo o familia de lenguas denominadas indoeuropeas, que se remontan a una etapa de lengua común, el indoeuropeo, que se supone hablaban en épocas remotísimas (época del Bronce, hacia el III y II milenio a.C.) los habitantes de Europa Central y las estepas siberianas y se extendía hacia la India y Ceilán en Oriente y hasta Britania y España en Occidente.
El punto de partida para el establecimiento de este parentesco fue la observación de ciertas semejanzas entre ellas, y, al comparar estas coincidencias, se fue reconstruyendo el núcleo común originario al que se le asignaron varios nombres: indogermanio, ario e indoeuropeo, siendo éste último el que ha prevalecido.
De aquel indoeuropeo común surgieron en un momento de desmembración (época del Hierro, hacia el I milenio a.C.) una serie de lenguas que presentan entre sí ciertas similitudes. La mayoría son lenguas que se hablan en Europa, y algunas en Asia, especialmente en la India e Irán. Los idiomas ruso, alemán, inglés, griego, latín, sánscrito, tan alejados en el espacio y en el tiempo, son, entre otras, lenguas indoeuropeas.
Lecciones de Latín
Teniendo en cuenta su desarrollo en el tiempo, podemos distinguir varios períodos en la historia de la lengua latina:
-
Latín arcaico y preclásico, desde los orígenes hasta el nacimiento de Cicerón (106 a. de C.). En este período el latín primitivo se va depurando hasta conseguir calidades literarias. Es la época de Livio Andrónico, Ennio, Nevio, Plauto, Terencio, Catón, Lucilio o Varrón.
-
Latín clásico. También llamada Edad de Oro, esta época comprende el período que va del nacimiento de Cicerón (106 a. de C.) hasta la muerte de Augusto (14 d. de C.). Florecen aquí grandes escritores de lengua latina como Cicerón, César, Salustio, Lucrecio, Catulo, Tito Livio, Virgilio, Horacio, Ovidio, Tibulo o Propercio. En esta época se va haciendo cada vez más patente la separación entre la lengua escrita y el latín hablado.
-
Latín postclásico o Edad de Plata. Comprende desde la muerte de Augusto hasta el año 200 d. de C. y en ella la lengua escrita va perdiendo su pureza y contaminándose con expresiones efectista y rebuscadas. Entre los autores más ilustres podemos destacar a Séneca, Lucano, Marcial, Tácito, Petronio, Apuleyo o Juvenal.
-
Latín tardío o bajo latín, desde el año 200 hasta la aparición de las lenguas romances. En este período se producen algunas reacciones para detener la descomposición del latín y frecuentes intentos de vuelta a los modelos clásicos. Son autores destacados de este momento Lactancio, Boecio, San Agustín y San Jerónimo.
-
Latín vulgar. El latín literario queda reservado para la escuela y la política y se distancia progresivamente de la esfera familiar y de la conversación corriente, evolucionando hasta lo que hoy conocemos como lenguas romances, que, a su vez, comienzan a desarrollar formas literarias.
Durante el Renacimiento los humanistas vuelven la vista a la antigüedad clásica y con ello el latín retoma su fuerza y muchos intelectuales escriben sus obras tanto en su lengua propia como en latín. Asimismo el latín pervive hasta el siglo XVIII y comienzos del XIX en obras científicas como las de Descartes o Newton y aún hoy es la lengua oficial de la Iglesia Católica, conocida como Latín Eclesiástico.
